CATALUNYA PRETENDE SER UNA REPÚBLICA LIBRE, SOBERANA E INDEPENDIENTE MEDIANTE REFERÉNDUM DEL 1° DE OCTUBRE 



CON BARCELONA Y CAMBRILS SE SOLIDARIZÓ EL MUNDO ENTERO POR ATAQUES CRIMINALES DE TERRORISTAS DEL ESTADO ISLÁMICO 



Al grito “No tengo miedo” (“No tinc por”) alrededor de medio millón de personas participaron en la marcha para rechazar la violencia criminal, perpetrada por un grupo de terroristas del Estado Islámico que el pasado 17 de agosto ocasionó 13 muertos y más de un centenar de heridos, muchos de ellos de gravedad, en la Rambla de Barcelona y en Cambrils.

Los ataques terroristas se produjeron cuando arreciaba la campaña independentista, para que la población de Catalunya participe en el Referéndum del 1º de octubre, previa convocatoria de La Generalitat. Los atentados fueron:

16 de agosto de 2017 23:17 (Alcanar 1ª. explosión) 17 de agosto de 2017 16:50 (Alcanar 2ª. explosión) 17 de agosto de 2017 16:57 (Barcelona) 18 de agosto de 2017 1:15 (Cambrils) horas locales.

La cifra inicial subió a 16 personas fallecidas, la mayor parte de ellas fueron de diferentes nacionalidades, al igual que los más de cien heridos, muchos de suma gravedad.

A la marcha acudieron el Rey de España Felipe VI, el Jefe de Gobierno de España Mariano Rajoy del Partido Popular de la derecha que se opone frontalmente al referéndum independentista, el líder independentista Carles Puigdemont y sus partidarios que dirigen el Gobierno Regional catalán.

Por un momento, represores e independentistas marcharon juntos. El gobierno de España rechaza el referéndum independentista por considerarlo ilegal e inconstitucional, pero detrás de las primera fila de los manifestantes, el pueblo catalán enarbolaba las banderas independentistas con una estrella blanca sobre fondo azul, al tiempo que gritaban: “Vuestras políticas, nuestras muertes”.
La Región Autónoma de Catalunya, se ubica al nordeste de la Península Ibérica en una extensión de 32.000 Km2. Tiene una población aproximada de 7´550.000 personas que hablan catalán que es su lengua oficial y participan de la misma cultura. La capital es la histórica ciudad de Barcelona. La Generalitat decidió convocar al Referéndum de Catalunya que se celebrará el 1° de octubre para que el pueblo, con su voto, decida la independencia, y constituirse en una República libre y soberana; es decir sin el tutelaje del Reino de España y su gobierno empecinado en negar el ejercicio del irrenunciable derecho a la libre autodeterminación, en este caso, del pueblo catalán.
La lucha independentista de Catalunya ha despertado simpatías en todo el mundo porque es un movimiento que no usa la fuerza, el terrorismo, la amenaza, la violencia, pues ha preferido el referéndum para que, mediante votación universal y secreta, sea el ciudadano el que decida si quiere la independencia, o no para seguir siendo parte de España bajo el régimen autonomista y cuasi federalista.
Pero, la sola Convocatoria a Referéndum es un duro golpe asestado al sistema político instaurado en 1978, a la anacrónica monarquía española que es la heredera del franquismo falangista y fascista, y a la oligarquía que mantiene el poder económico y político ejercido por el corrupto Partido Popular de Mariano Rajoy que gobierna en nombre de las derechas. Contra ese status quo heredado del generalísimo F. Franco se levanta el movimiento independentista de Catalunya. “En este sentido, recordamos y aplaudimos la declaración del Parlament de Catalunya del pasado 28 de junio que determinó nulas las sentencias políticas del régimen franquista y declaró “ilegales” a los tribunales de la Auditoría de Guerra del Ejército de Ocupación; mientras en el Congreso condecoraban a Martín Villa, con una orden de búsqueda y captura internacional por crímenes contra la humanidad por la matanza de Vitoria del 3 de marzo de 1976”, según una versión de República en Marcha (REM) del 25 de julio de 2017.
Naturalmente que el gobierno de las poderosas derechas españolas reprime con total e inusitada fuerza a los independentistas y su referéndum, acciones que dejan al descubierto el carácter antidemocrático y represivo del Reino de España. Con verdadera saña persigue a los convocantes al sufragio del 1° de octubre. Se los desprestigia, se los espía e inclusive se los inhabilita de sus cargos o se usa al “Tribunal Constitucional encargado de anular cualquier paso hacia el referéndum, ya sea declarándolo nulo en su totalidad, en su presupuesto o con amenazas a los que se atrevan a comprar urnas o participar en la organización; con la guardia civil entrando de paisano en el Tetare Nacional de Catalunya y solicitado información detallada y el pago del evento celebrado el 4 de julio en el que se presentó la ley para celebrar el referéndum” sostiene REM.
El derecho a la libre autodeterminación de los pueblos es sagrado y debe ser respetado en todo el mundo y para todos los casos, más allá de las simpatías o rechazos a sistemas políticos, gobiernos o afanes independentistas.
En estos días circulan muchas hipótesis acerca del independentismo catalán. Para unos se trata del cansancio y repudio a la subordinación al régimen español, así goce del estatuto de autonomía, para otros el independentismo catalán es una posición política firme que anhela alcanzar la independencia de Catalunya con sus actuales límites definidos por el status de la comunidad autónoma española, en tanto que otros tienen una visión más integral, extensa o “pancatalanista” que incluyera la denominada «Cataluña Norte» (Rosellón y Alta Cerdaña, antiguos territorios catalanes cedidos por España a Francia en el tratado de los Pirineos del siglo XVII) y/o la franja oriental de Aragón, es decir, el territorio denominado como «Países Catalanes».)
“El independentismo catalán plantea sus tesis sobre el principio de que el pueblo de Cataluña es una nación soberana, aludiendo básicamente a la interpretación de su historia, cultura, lengua propia y al derecho civil catalán, y sobre la afirmación de que Cataluña no alcanzará su máxima plenitud cultural, social ni económica mientras forme parte de España. El independentismo catalán defiende la tesis de que Cataluña es una nación oprimida por España desde su ocupación por las tropas borbónicas en 1714, y la posterior supresión de las instituciones catalanas y la prohibición de su lengua en la administración mediante los Decretos de Nueva Planta promulgados por Felipe V, se sostiene en Wikipedia.
No es nuevo el afán independentista catalán ya que el “el primer partido independentista catalán fue Estat Català fundado por Francesc Macià en 1922. El golpe de Estado de Primo de Rivera de septiembre de 1923 reafirmó la apuesta por la vía insurreccional, que se concretó en el fracasado intento de invasión de Cataluña por la frontera francesa de un pequeño ejército de voluntarios conocido como complot de Prats de Molló. El complot, a pesar del fracaso, y el juicio posterior celebrado en París contra Macià y 17 implicados convirtió a l'Avi ('el abuelo') Macià (tenía 67 años) en el mito viviente del nacionalismo catalán. En 1928 Macià visitó los centros catalanes de América Latina que habían financiado sus actividades y en La Habana presidió la Asamblea Constituyente del Separatismo Catalán, celebrada entre el 30 de septiembre y el 2 de octubre de 1928, en la que se aprobó la Constitución Provisional de la República Catalana y se fundó el Partit Separatista Revolucionari Català —aunque éste sólo actuó en América, ya que Estat Català siguió siendo el aglutinante del independentismo en Cataluña-. Cuando tras la proclamación de la Segunda República Española el 14 de abril de 1931 Macià renunció a la República Catalana y aceptó la formación de la Generalidad de Cataluña dentro de la Segunda República Española, los sectores independentistas se distanciaron de l'Avi” según una reseña aparecida en Wikipedia.
Las diversas corrientes políticas están matizadas por intereses particulares y por visiones que desde el independentismo consideran posible la recuperación histórica de Catalunya en todo el conglomerado socio-cultural por lo que se propone, incluso, recuperar la unión del total de Países Catalanes: “la propia Cataluña; el Rosellón y la Cerdaña franceses (a los que denominan Cataluña Norte); la Franja Oriental de Aragón a la que denominan Franja de Ponent y consideran también parte de Cataluña; la Comunidad Valenciana; las Islas Baleares; la comarca murciana de El Carche y la ciudad sarda de Alguer” Con la unión de esos territorios en una sola República, se podría conformar un Estado catalán que anexaría también al hoy Principado de Andorra, que, desde luego dejaría de ser principado con reminiscencia de una monarquía obsoleta en su forma y en su fondo.
Se conoce que en todo el mundo se debate la validez del independentismo catalán. Es un hecho que al triunfar el SI en el referéndum del 1° de octubre siempre que se respete el resultado, traería grandes consecuencias para muchos pueblos que también aspiran a conquistar la independencia y soberanía para constituirse en nuevos Estados de pleno derecho. Como en todo proceso humano, ocurren confrontaciones entre uno y otro bando. En un sector puede haber la certeza de que la independencia traería grandes beneficios para todos, y en otros se ahonda la incertidumbre que conmueve el advenimiento de nuevas organizaciones sociales, políticas y económicas. El miedo ante lo desconocido que se apodera de muchos sectores, se constituye en una rémora que obstaculiza el independentismo y los cambios necesarios.
Se habla de las muchas ventajas y beneficios que produciría para todos los estamentos socio-económicos y políticos la independencia y consecución de la soberanía para Catalunya.
Es evidente que la independencia acabaría con el sistema autonómico y federativo al tiempo que daría paso para que el pueblo catalán escoja, libremente, el gobierno que administraría la cosa pública. El ejercicio de la plena soberanía significa que el pueblo catalán alcanzaría el derecho a decidir sobre sus propios asuntos y tendría la capacidad para definir las políticas sociales, económicas y culturales de conformidad con sus particulares objetivos y a partir de sus realidades.
En lo que se refiere a la cultura suele afirmarse que “la independencia permitiría preservar la cultura catalana, históricamente menospreciada, según los promotores de este movimiento, por los Estados español y francés. Este desdén habría cristalizado en una reducción del uso de la lengua catalana en favor de una unificación lingüística. El estado catalán permitiría preservar una educación en catalán, extender su uso a otros ámbitos como la administración judicial, así como pedir que sea reconocida como lengua oficial de la Unión Europea.
En cuanto a economía y presupuesto público, el Estado catalán tendría soberanía fiscal para recaudar la totalidad de sus impuestos y para administrarlos, invirtiéndolos enteramente según sus criterios.
Además, promotores de la independencia argumentan que Cataluña tiene un déficit fiscal con el resto del Estado español, resultado de aportar más dinero al Estado del que recibe, ya que rige el principio de solidaridad por el cual las comunidades más ricas, como Cataluña y Madrid, dedican parte de su recaudación a financiar comunidades más pobres, como Extremadura. Sin este déficit, estiman que un Estado catalán sería económicamente viable y que tendría superávit a largo plazo, así como que también podrían aumentar los gastos en educación, sanidad y reducir impuestos (ya que no tendrían que aportar al resto del estado español.
Para los independentistas, uno de los objetivos de mayor envergadura es la construcción de su propia identidad como pueblo ya que “una parte importante de los catalanes no se sienten españoles, y se encontrarían más a gusto en una Cataluña independiente. Esto además significaría para Cataluña recuperar una identidad propia que tuvo siglos atrás y que posteriormente se vio diluida dentro de un Estado más amplio como es el español” que para mantener una especie de unidad casi inexistente del reino, tuvo que constitucionalizar las comunidades autónomas en muchas regiones y para pueblos con similares problemas y características del pueblo catalán.
Los sectores negativistas y opuestos a la independencia de Cataluña afirman que existen serias dificultades que atentarían a la tranquilidad, armonía y desarrollo socio-económico de la población. Con razón o sin ella hablan de que Cataluña, históricamente s parte de España o que “de acuerdo a la Constitución de 1978, aprobada por la gran mayoría de los españoles (incluido un 90% de los catalanes), España es un país soberano y su territorio pertenece a todos sus ciudadanos por igual, por lo cual la decisión de que una región se independice no corresponde a los habitantes de esa región sino al conjunto de la ciudadanía española”.
Por otra parte, es un hecho que el pueblo catalán está polarizado entre quienes piensan y trabajan por la independencia y soberanía y los que están conformes con la subordinación al Estado español o que consideran que es mejor permanecer bajo la tutela del reino que luchar por un incierta soberanía.
Quienes votarían o en el referéndum del 1° de octubre si llegase realizarse con plena libertad y respeto al pueblo catalán, consideran que no debe independizarse Catalunya porque este es el siglo de la globalización total en la que los Estados pequeños no tienen posibilidades de sobrevivencia en todos los geopolítico, económico, industrial, deportivo, cultural”
Algunos creen que con “la independencia, Cataluña quedaría fuera de la Unión Europea, pues la Constitución europea no prevé la secesión en uno de sus miembros y para continuar tendría que solicitar su incorporación, que exigiría la unanimidad de todos los socios comunitarios. Además, al verse abocada a salir o no poder formar parte de la UEM y BCE perdería toda potestad y posibilidad de emitir euros, viéndose obligada a comprarlos o crear una moneda propia, la cual necesitaría devaluarse rápidamente para no perder competitividad, dada la previsible caída en sus ventas al exterior.
Sin embargo de las opiniones en contra, la Generalitat ha convocado a los catalanes a intervenir activamente en el referéndum del 1° de octubre para que libre y voluntariamente responda a la pregunta: "¿Desea que Catalunya sea un Estado independiente con forma de República?". Los analistas sostienen que la interrogante ha sido “pensada para satisfacer tanto al PDECat como a ERC, y que se formulará en las tres lenguas oficiales de Catalunya: catalán, castellano y aranés.
Al analizar la convocatoria al referéndum de 1° de octubre, la periodista Sandra Lázaro sostiene: “Antes de anunciar la fecha y la pregunta, Puigdemont ha repasado la historia del reciente movimiento independentista desde la sentencia del Constitucional que recortó el Estatut. "Para aprobar aquel Estatut hubo un largo itinerario: hubo diálogo con el Estado, acuerdos y también un referéndum acordado. No funcionó", ha asegurado el president, que ha resaltado la voluntad de llegar a acuerdos con el Gobierno español. "Venimos de una larga colección de negativas y decepciones", ha esgrimido.
Con el anuncio, el Govern inicia la vía unilateral al referéndum, prometido por Puigdemont durante la cuestión de confianza que planteó al Parlament en septiembre pasado. Pese a eso, durante los últimos meses el Govern ha intensificado su esfuerzo por pactar la votación con el Gobierno español, la última vez con una carta dirigida al presidente Mariano Rajoy en la que se le emplazaba a negociar todos los aspectos del referéndum.
La negativa de Moncloa, que ha propuesto a cambio que Puigdemont acuda al Congreso de los Diputados a proponer una reforma constitucional que habilite el referéndum propuesto, es el argumento utilizado por el Govern catalán para avanzar hacia la convocatoria de la cita referendaria sin acuerdo y fuera de la legalidad constitucional española. Con todo, los máximos mandatarios catalanes recalcan que estarán abiertos al acuerdo "hasta el último minuto" antes del 1 de octubre de este 2017.
No parece ser esa la intención del Gobierno de Rajoy, que ha asegurado cada vez que se le ha preguntado que este referéndum no se llevará a cabo. Desde el Ejecutivo español han señalado las diferentes vías legales de las que disponen para impedir que la Generalitat materialice una llamada ilegal a las urnas, entre otras la suspensión de diferentes organismos o altos cargos de la Generalitat, por la vía del Tribunal Constitucional y gracias a la reforma de la ley de este órgano judicial en 2015. Pero esta no es la única vía que desde el PP se baraja ante un caso de rebeldía de la Generalitat. Durante las últimas semanas diferentes representantes del partido han aludido al famoso artículo 155 de la Constitución, dotándolo de una interpretación que conferiría poderes al Gobierno central para suspender todo o parte del Govern catalán”.
Escritores y artistas catalanes rechazan el referéndum informa Juan Cruz al decir que Marsé, Mendoza, Serrat, Coixet, Amat y otros artistas e intelectuales catalanes se pronuncian sobre el proceso secesionista y rechazan el referéndum. Señala que Eduardo Mendoza, premio Cervantes, cree que el referéndum propuesto para el 1 de octubre es "un proceso descarrilado". Juan Marsé, que también ganó ese premio, cree que "es rigurosamente incompatible con un Estado de Derecho". Joan Manuel Serrat, el más famoso de los cantantes catalanes, dice: "Yo no iría a votar a unas elecciones que no apelaran a la mayoría de la ciudadanía y que no fuera realmente vinculante". "Deberían pasar cosas para que algo de tamaña importancia ocurra con las garantías que requiere una decisión tan grave". Los ciudadanos han de estar informados "para que puedan decidir, y en situación de que su decisión no se vea coaccionada". Añade: "Hay que poner en discusión si en este caso los movilizadores han seguido esos caminos".
Mario Gas, actor y director dice: "Es inalienable votar y decidir. Y es ineludible un referéndum. No soy independentista, pero creo que el Gobierno se ha mostrado insensible a la cuestión catalana; ya lo es en otras cuestiones sociales, pero aquí ha propiciado un deterioro tremendo, erigiendo como un todo inamovible una Constitución que debe ser una carta maleable según las necesidades. Hay que buscar soluciones, no judicializar, no hacer nada y esperar a que ocurran cosas hasta provocar una situación gangrenada que nadie quiere arreglar. Mucha gente quiere la independencia, otros quieren federalismo y otros que todo quede como está. Esa disyuntiva debe seguir su curso sin que se intoxique desde el Estado. Deben negociar, que entren en el panorama personas que respondan a principios más federalistas. Que todo transcurra sin coerciones que respondan a la cerrazón radical de un Gobierno que masacra a España y por tanto también a Cataluña. El Govern ha actuado con precipitación, tenía que haber buscado pactos para llegar a ofrecer normalmente el derecho de decidir que se siente desde que el Estatut fue masacrado”.
También existen famosos e intelectuales que están a favor del referéndum porque realmente son independentistas. Entre los famosos se destaca Pep Guardiola. “El entrenador del Bayern de Múnich se ha posicionado en numerosas ocasiones a favor de la independencia. De hecho, cerró simbólicamente la lista independentista de ‘Junts pel Sí’ por Barcelona para el 27-S, y es socio de las dos entidades que también figuran en la candidatura, la ANC y Òmnium cultural.
El ex técnico culé afirma que el proceso no tiene marcha atrás y se producirá tarde o temprano. El entrenador llamó, a través de un vídeo, a construir "un país nuevo desde cero, más justo", y unos días antes de los comicios, su partido difundió una fotografía suya votando en Múnich delante de un mapa de la península ibérica “recortado a su antojo" en el que sólo aparecía el territorio catalán y las islas baleares.
Josep Carreras, el tenor catalán es otro férreo defensor de la independencia de Cataluña. "Soy independentista y tengo un gran sentimiento patriota. De vez en cuando uno debe expresar lo que siente, aunque esto te suponga algún tipo de problema en alguna situación", ha declarado.
Tanto Carreras como Guardiola firmaron el manifiesto ‘Darle a Cataluña su libertad’, que publicó el diario británico 'The Independent' en octubre de 2014 en que pedían que los catalanes pudieran votar en el referéndum del 9-N, declarado ilegal por el Tribunal Constitucional.
El actor catalán Toni Alba, parodiador de Juan Carlos I, omnipresente en los medios públicos de Cataluña, afirma que "España ha causado más muertes en su historia que todo el terrorismo", que “el Estado español odia a los catalanes”, y que nunca habrá “un encaje con España”.
El actor Juanjo Puigcorbé. Es otros de los famosos proindependencia. Afirma: “Veré una Cataluña independiente, estoy seguro", dijo en marzo del año pasado. En la actualidad es concejal del Ayuntamiento de Barcelona por ERC. Junto a Sor Lucía Caram y Karmele Marchante que en el pasado agosto apostaba por 'la desobediencia civil' en un vídeo en el que arremetían contra las "mentiras burdas del Estado español" y defienden una Cataluña independien”.
El referéndum convocado para el 1° de octubre debe realizarse pesar de todas las amenazas y dicterios proferidos por Mariano Rajoy y sus derechas gobernantes.
CISPAL considera que es indispensable construir sociedades democráticas, libres y soberanas en todo el mundo y se solidariza con el pueblo catalán porque tiene pleno derecho a decidir su futuro y ejercer sin coacciones de ninguna naturaleza su derecho a la autodeterminación de conformidad con Tratados y Convenios internacionales. Debe realizarse el referéndum y respetarse sus resultados, cualesquiera ellos sean,
COMITE INDEPENDENCIA Y SOBERANÍA PARA AMÉRICA LATINA
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