EL ACUERDO DE PARÍS: UNA FARSA EN LA LUCHA CONTRA EL CAMBIO CLIMÁTICO 



EL MOVIMIENTO POR LA JUSTICIA CLIMÁTICA ES IMPARABLE 



Amigos de la Tierra
Rebelión

Se presentaba el texto final del acuerdo de París que tendrán que firmar los 196 países presentes en la Cumbre del Clima. Un último borrador sin medidas eficaces y precisas para luchar contra el calentamiento. Sin embargo, este acuerdo no definirá el futuro de la humanidad y el planeta, será la gente quien escriba historia, tal y como hace ahora en las calles de París.
Amigos de la Tierra critica que los intereses de los combustibles fósiles escudados en países, como Arabia Saudí, Polonia o Argentina, han desvirtuado completamente el objetivo general del acuerdo para evitar los impactos irreversibles del cambio climático. A pesar de la falta de compromisos, los negociadores insisten en reiterarse con buenas palabras vacías de contenido, nombrando su supuesto compromiso con la justicia climática que, sin embargo, no se ve reflejado en el acuerdo.
Como novedades del texto, uno de los puntos cruciales como la mitigación se presenta incluso peor que en el anterior borrador del acuerdo, publicado el jueves a última hora. Este artículo 4 es ahora una carta blanca al incremento de la emisión de gases de efecto invernadero. Carece de objetivos concretos y da pie a que los países puedan seguir emitiendo hasta la segunda mitad de siglo sin establecer un horizonte temporal para anular las emisiones, ni la cantidad indispensable de las mismas a mitigar. Precisamente por este motivo, el hecho de que el acuerdo sea vinculante solo en partes del acuerdo, no significa un gran paso en la lucha frente al cambio climático.
A estas alturas de la cumbre, algunos de los capítulos acordados a última hora del jueves se mantienen sin cambios, el umbral de los 2ºC y la escasa mención al grado y medio –sin herramientas para lograrlo-, así como los plazos de revisión que tampoco aparecen definidos para analizar los compromisos, que permanecen como voluntarios [1].
Por otro lado, parte de la financiación, otro de los puntos que afecta directamente a la adaptación y mitigación de los países no industrializados, sale del texto para pasar a formar parte de un anexo de “decisión de la COP”, concretamente los 100.000 millones comprometidos a partir de 2020. Además, no se reconoce que la financiación climática deba ser adicional a la ayuda oficial al desarrollo para los países no industrializados, un aporte económico muy relevante para una transición justa.
Amigos de la Tierra señala que la diferenciación continúa siendo ambigua y dependiendo de cada apartado, se reconoce o no, añade que sin las herramientas económicas oportunas y una trayectoria detallada para alcanzar un futuro de emisiones 0, es imposible repartir las responsabilidades de forma realista y justa.
Organizaciones ambientales, movimientos sociales y la ciudadanía en general, un total de 40.000 personas, a las que se suman las 2.000 activistas de Amigos de la Tierra, se están movilizando en las calles de París y online de forma pacífica ante los resultados decepcionantes de las negociaciones climáticas, bajo el lema “serán las personas las que escribirán la historia, no los políticos”.
“La apuesta clara por energías renovables comunitarias, un cambio de sistema basado en un consumo justo, responsable y local, o la agroecología, son solo algunas de las soluciones que continúan expandiéndose por el mundo entero de la mano de iniciativas ciudadanas. Amigos de la Tierra, anima a la ciudadanía a unirse a la rebelión energética y construir una sociedad libre de gases de efecto invernadero”, ha destacado Alejandro González, responsable de Amigos de la Tierra.

Notas:
[1] Reacción de Amigos de la Tierra al último borrador: https://www.tierra.org/spip/spip.php?article2309
Miles de personas deletrearán “Climate Justice Peace”/ “Paz y Justicia Climática” en la ciudad de París empelando un software de geolocalización que quedará grabado en: http://www.climatejusticepeace.org/
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso de las autoras mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.
REBELION: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=206803




EL ACUERDO DE LA CUMBRE DE PARÍS NO ACLARA QUIÉN PAGARÁ LA FACTURA DE LA ADAPTACIÓN DE LOS PAÍSES MÁS POBRES EN LA LUCHA CONTRA EL CAMBIO CLIMÁTICO
ESCASOS COMPROMISOS PARA FINANCIAR UNA AMBICIOSA TRANSICIÓN CLIMÁTICA
Luna Gámez
La Marea
La falta de consenso en materia de finanzas climáticas desafió las negociaciones hasta el último momento. Aunque el acuerdo fue alcanzado después de una larga madrugada que se saldó con decisiones salomónicas, según François Hollande, los países desarrollados se van a casa sin haber conseguido que las potencias emergentes también entrasen a formar parte del grupo de donadores y deben conformarse con la invitación a la cooperación voluntaria Sur-Sur. Mientras tanto, los denominados países en vías de desarrollo tampoco han conseguido salir de París con un acuerdo bajo el brazo que especifique cuáles serán las contribuciones financieras para el clima después de 2020, cifra que solo se definirá en 2025.
LA COP21 DE PARÍS Y LA PROPUESTA DEL “ANEXO 0” (JOAN MARTÍNEZ ALIER)
Si bien todos los países miembros se mostraron inicialmente de acuerdo en el supuesto de que “quien contamina paga”, una vez sentados en torno a la mesa de negociación todos intentaron evitar el momento de pagar la cuenta. Las diferencias partían del principio de “responsabilidades comunes pero diferenciadas según sus respectivas capacidades”, que recoge que cada país aporta según lo que contamina y dependiendo de sus posibilidades. Sin embargo, y a pesar de la insistencia del grupo de los desarrollados liderado por Estados Unidos, ninguna de las potencias emergentes, entre ellas Brasil, India o China se verán obligadas a contribuir al objetivo financiero de 100.000 millones de dólares anuales hasta 2020 para medidas de mitigación del cambio climático.
Como resultado, el artículo 9 del Acuerdo reitera que el compromiso de alcanzar la meta de los 100.000 millones de dólares, establecido en 2009 en Cophenague, es de los países desarrollados y solo menciona a los países emergentes invitándoles a participar en un financiamiento voluntario Sur-Sur para ayudar a otros países más vulnerables.
El 10% de los países más ricos del planeta producen el 50% de emisiones globales, motivo por el que los fondos climáticos fueron concebidos con la finalidad de que los países desarrollados, más emisores y por tanto más responsables, fuesen los responsables del financiamiento para la transición climática. Sin embargo, algunos países de América Latina, como México, Perú o Colombia ya han contribuido voluntariamente a este fondo, “aunque son cantidades pequeñas tiene un alto valor político (…) y Brasil podría y debería contribuir ya que figura entre los diez mayores emisores”, afirma Carlos García Paret, economista especializado en finanzas climáticas.
El apartado de compensación por “daños y pérdidas” fue otra fuente de polémica que acabó en la exclusión de cualquier mecanismo de compensación financiera directa a los países más vulnerables frente al cambio climático. En lo que respecta a las medidas de adaptación al cambio climático, “los compromisos no llegan a la altura”, afirma Carlos García, ya que en el Acuerdo no especifica qué cantidades aportarán los países desarrollados ni cómo serán transferidas.
¿Cómo se financia la transición climática?
Una participación importante de la recaudación de los 100.000 millones de dólares anuales hasta 2020 proviene del Fondo Verde para el Clima (FVC), principal mecanismo financiero de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC). La movilización de dinero para el FVC solo comenzó en 2014 y hasta ahora ya se han obtenido compromisos en valor de 16.000 millones de dólares, de los cuales poco más de 50% ya han sido depositados en el Banco Mundial, su depositario provisional.
El FVC entró en pleno funcionamiento este mes de noviembre a través de la adjudicación de 168 millones de dólares a los primeros ocho proyectos. 37 países ya anunciaron sus donaciones, entre las que destacan las contribuciones de Estados Unidos (3.000 millones de dólares), Japón (1.500) o Reino Unido (1.211), mientras que España figura entre los donadores modestos (160). Otros como Brasil, uno de los países más contaminantes, o Marruecos, que acogerá la siguiente Cumbre del Clima COP-22, aún no han participado.
El amplio pero incierto abanico de las finanzas climáticas
En 2014, los países desarrollados aportaron el 62% del objetivo de los 100.000 millones de dólares anuales para finanzas climáticas, según un informe de la Organización de Naciones Unidas para la Cooperación y el Desarrollo (OCDE). No obstante, el Comité de Finanzas de Naciones Unidas estima que la cantidad transferida se situaba entre los 40.000 y los 175.000 millones de dólares, lo que presenta un margen de error bastante amplio. Arun Jaitley, Ministro de Finanzas de la India, cuestiona dicha evaluación y alude a una investigación de su gobierno que demostró que solo 2.200 millones de los compromisos de los distintos fondos climáticos fueron realmente transferidos.
“Estamos al tanto de los intentos de falsificación de estos datos (…) necesitamos transparencia en el tema de finanzas”, afirmó Tasneem Essop, antigua Ministra Regional de Medio Ambiente y de Economía en Sudáfrica y actual miembro de la ONG ecologista Fondo Mundial para la Naturaleza, WWF.
Según la declaración oficial sobre finanzas climáticas de Naciones Unidas, estos fondos deben ser administrados con transparencia y con rendición de cuentas, lo que conlleva además la garantía de la representación administrativa de las partes interesadas, como comunidades rurales o pueblos indígenas.
Tseredzaro Xavante es uno de los pocos indígenas que forma parte del comité gestor de un fondo climático. “Para nosotros este proyecto es muy importante, no siempre tenemos esta oportunidad porque normalmente el dinero no nos llegaba a los indígenas”, afirma Tseredzaro que por primera vez en París cuenta con entusiasmo como finalmente ellos van a poder financiar las propias iniciativas de su comunidad.
A pesar de los avances, varias organizaciones de la sociedad civil reclaman además de transparencia, una responsabilidad financiera que bloquee los subsidios a las energías fósiles. En 2014 el sector de las energías fósiles recibió 1,1 billón de dólares, de los cuales un 20% provenían de subsidios públicos a este tipo de energías.
“El dinero para la transición climática existe, está en los paraísos fiscales”, afirma Gabriel Mazzolini, responsable de movilización social de la ONG Amigos de la Tierra en París, quienes durante los últimos meses requisaron pacíficamente 195 sillas de oficinas bancarias -el mismo número de estados miembros de la COP21- que serán devueltas cuando los bancos reinviertan ese dinero desviado.
Anualmente, 10% de la recaudación fiscal es evadida lo que representa entre 100.000 y 240.000 millones de dólares, cantidad que podría ser suficiente para pagar las cuentas de la transición climática. Entre los financiamientos complementarios, cada vez se dejan ver más contribuciones privadas, por lo que el economista García insiste en que más allá del Acuerdo oficial es necesario que haya un radar fuerte de vigilancia y regulación de las finanzas privadas.
Después del acuerdo, Carlos García considera que “estamos en un mínimo pero ya es un punto de partida, mejor tener un mínimo positivo que no tener nada”.
Fuente: http://www.lamarea.com/2015/12/13/escasos-compromisos-para-financiar-una-ambiciosa-transicion-climatica/
REBELION. http://www.rebelion.org/noticia.php?id=206784

EL HISTRIÓNICO ACUERDO DE LA CUMBRE DEL CLIMA DE PARÍS Y EL ABSURDO EDITORIAL DE "EL PAÍS"
Javier Adler
Rebelión

Ante todo, que parezca que los gobiernos hacen algo para luchar contra el cambio climático. Porque lo primero es preservar las buenas intenciones de los gobernantes, alimentar la idea de que son gente preocupada por el medio ambiente y el bienestar de las personas. Así que ahí tenemos las ridículas fotos en las portadas, con los mandatarios cogidos de la mano y levantando los brazos. Y los titulares eufóricos sobre un acuerdo que no debería llamarse histórico sino histriónico, porque si algo ha dado un salto cualitativo aquí es la teatralidad de los gobiernos. Un ejemplo ilustrativo de todo esto, con sus grotescas contradicciones internas, es el editorial del diario El País sobre el acuerdo (1)
El título del editorial es "Salto decisivo", el subtítulo "La cumbre de París logra un acuerdo histórico contra el cambio climático", y así casi la mitad del texto abunda en esa visión del acuerdo, tan optimista como irreal, "paso decisivo" "acuerdo universal vinculante" "gran salto respecto del protocolo de Kyoto", "nuevo escenario", "mensaje claro a los agentes económicos", "el acuerdo debe ser celebrado como un hito". Hasta aquí, como mucho, es lo que leerán la mayoría de los lectores que reparen en el editorial. Pero si seguimos veremos que el propio editorial contradice su propio título de manera flagrante. La primera "lectura crítica" del acuerdo, siempre según el editorial, es la "falta de concreción en la reducción de las emisiones" y el hecho de que el acuerdo es vinculante "excepto en los objetivos de emisión de gases invernadero". Nada, un pequeño detalle, al fin y al cabo esos gases sólo son la causa principal del calentamiento global.
Por tanto, la reducción de gases invernadero es voluntaria, esto es, sometida a la buena voluntad de los gobiernos, algo que sin duda tranquilizará a todo el mundo. Pero ni siquiera esa voluntad declarada llega al objetivo de que la temperatura no aumente más de 2 grados, pues "con las reducciones comprometidas hasta ahora, la temperatura global podría subir a final de siglo entre 2,7 y 3,7ºC, lo que tendría efectos catastróficos". ¡Maravilloso acuerdo!
Más compromisos serios, crear un "fondo verde" para "ayudar" a que los países empobrecidos (típicamente llamados "en vías de desarrollo") se unan a la causa. En este sentido, los países "con capacidad" deben aportar "por lo menos 100.000 millones de dólares a partir de 2020". Pero si tenemos en cuenta que, según la ONU, hace falta aumentar en 267.000 millones de dólares anuales la inversión para acabar con el hambre en el mundo (2), ¿alguien en su sano juicio puede creer que vaya a aportarse algo significativo contra el cambio climático? Y por supuesto "ha quedado pendiente concretar cuánto debe aportar cada uno", sin duda para no poner límites a la generosidad de los países.
Por último, otra de las radicales "novedades" que comenta el editorial, el acuerdo para compensar por "pérdidas y daños" provocados por el cambio climático. Bien, por fin se ponen duros en algo, salvo por el pequeño detalle de que "se excluye cualquier reclamación de responsabilidades a los países industrializados por lo que han contaminado". No se puede decir que no sea novedoso, un acuerdo para combatir un crimen que castiga a todo el mundo menos a los criminales.
Ahora podemos comparar las otras expresiones que aparecen en el editorial y que contrastan con las que enumeré más arriba:
"falta de concreción", "voluntariamente", "flexibilidad en su aplicación", "compromiso", "ha quedado pendiente concretar", "excluye cualquier reclamación de responsabilidades".
En la clausura del encuentro, tras quedar todos satisfechos por haberse conocido, el anfitrión Hollande recordó que "siempre podrán decir que el 12 de diciembre de 2015 estaban en París (...) y podrán sentirse orgullosos ante sus hijos y sus nietos" (3). Las generaciones venideras le tomarán la palabra.
Notas:

(1) http://elpais.com/elpais/2015/12/12/opinion/1449948096_713050.html

(2) http://www.elperiodico.com/es/noticias/politica/onu-pide-invertir-267000-millones-dolares-anuales-para-erradicar-hambre-4345965

(3) http://internacional.elpais.com/internacional/2015/12/12/actualidad/1449910910_209267.html
REBELION: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=206781


LA CUMBRE DE PARÍS ALCANZA UN PRINCIPIO DE ACUERDO 'LEGALMENTE VINCULANTE' PARA FRENAR EL CAMBIO CLIMÁTICO

MIGUEL G. CORRAL
París
@miguelgcorral

El presidente de la Cumbre del Clima (COP21) de París y ministro francés de Asuntos Exteriores, Laurent Fabius, ha presentado con los ojos vidriosos por la emoción ante el plenario el texto de acuerdo global de lucha contra el cambio climático que los países prevén aprobar a primera hora de la tarde.

"El texto contendrá una referencia a que el objetivo de aumento de temperatura serán dos grados, pero invitando a trabajar por 1,5 grados", ha asegurado Fabius, agregando que el documento será "legalmente vinculante".

"Este acuerdo es necesario para todo el planeta", dijo en su intervención. Antes de levantarse y de recibir un largo y sentido aplauso por parte de los cientos de delegados presentes, Fabius quiso hacer un último reconocimiento al trabajo común de los negociadores. "Hay cosas que parecen imposibles hasta que están hechas", dijo. "Nadie por sí sólo puede lograr el éxito, el éxito se consigue de forma colectiva".

Los detalles del documento propuesto se conocerán a lo largo de la mañana, pero la emotividad del discurso de Fabius -quien terminó su discurso sensiblemente emocionado, al igual que la traductora simultánea que traducía al inglés sus palabras- y la ovación sonada de un plenario puesto en pie reconociendo el tremendo trabajo diplomático del mandatario francés hacen pensar que cuenta con el apoyo mayoritario de las 196 delegaciones presentes en las conversaciones.

Pero habrá que esperar hasta el plenario convocado para esta tarde para saber si todos y cada uno de los países apoyan un acuerdo ante el cambio climático que podría ser histórico.

El documento fue presentado ante el plenario por Fabius acompañado por el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, y por el presidente francés, François Hollande, cuyas palabras estuvieron salpicadas de referencias emocionales y aplausos improvisados que escenificaban la atmósfera de trascendencia histórica que emanaban los delegados presentes.

"La naturaleza nos está enviando un mensaje. La gente está amenazada. Tenemos que proteger el planeta que nos acoge", ha dicho Ban Ki-moon. "El final ya está a la vista. Dejennos terminar el trabajo. El mundo entero está mirando", sentenció.

Hollande, por su parte, quien también tuvo palabras para recordar los terribles atentados que azotaron a la capital francesa pocas semanas antes de la cumbre, se unió a la invitación a cerrar un acuerdo que permita de una vez por todas comenzar a atajar el aumento de la temperatura global. "Hoy, el 12 de diciembre, puede ser un día histórico en el que tengamos un acuerdo histórico. Háganlo posible", aseguró.

El texto es fruto del trabajo de una tercera noche consecutiva de vigilia de la Presidencia francesa, que ha transformado el último borrador en un pacto universal con las inquietudes planteadas por cerca de 200 países en 24 horas de intensas reuniones bilaterales.

Según ha informado previamente Naciones Unidas a The Guardian, el texto de consenso se ha alcanzado a las 4.30 horas de la madrugada después de más de 24 horas de negociación y reuniones bilaterales.

Desde primera hora de la mañana todas las señales que salían de la sede de la Cumbre del Clima de Le Bourget hacían pensar que finalmente había consenso. De hecho, fuentes de una delegación europea que tuvieron acceso al texto final acordado durante la madrugada aseguraron a este diario que el acuerdo contendría la mejor de las opciones posibles en cuanto al capítulo de Pérdidas y Daños, lo que supone una muy buena noticia para los países insulares y aquellos en vías de desarrollo que sufrirán en mayor medida los efectos del cambio climático sin haber sido responsables en modo alguno de las emisiones que lo causan.

El propio comisario europeo de Energía y Cambio Climático, Miguel Arias Cañete, escribía un mensaje en Twitter horas antes que invitaba al optimismo en el que decía: "This is it" ("Ya está").

La delegación china comentó a EL MUNDO su opinión sobre algunos aspectos del borrador del acuerdo. "Las conversaciones esta noche han sido duras, pero delicadas", afirmó a este diario Feng Gao, representante especial para el Cambio Climático del Ministerio de Asuntos Exteriores de China. "Pero, sí, estamos satisfechos con la diferenciación acordada entre países desarrollados y en vías de desarrollo".

No quiso dar más detalles sobre este asunto, porque "es información que está en borrador del acuerdo, pero no está aún acordado", matizó Gao. Además, el representante chino manifestó el apoyo de su delegación al objetivo de limitar el incremento de temperatura a 2ºC, "trabajando duro para avanzar hacia un límite de 1,5ºC".

EL MUNDO:
http://www.elmundo.es/ciencia/2015/12/12/566be5edca4741417e8b4609.html


PRESENTAN EN PARÍS EL ACUERDO GLOBAL CONTRA EL CAMBIO CLIMÁTICO


El ministro de Asuntos Exteriores de Francia, Laurent Fabius, ha presentado este sábado el texto del acuerdo global de lucha contra el cambio climático.
"Quiero aplaudir el esfuerzo de generaciones históricas que han luchado sin poder llegar a conocer este día", ha declarado Fabius, quien también ha fungido de presidente de la conferencia sobre el clima de París (COP21).
Quiero aplaudir el esfuerzo de generaciones históricas que han luchado sin poder llegar a conocer este día", ha declarado el ministro de Asuntos Exteriores de Francia, Laurent Fabius.
El proyecto propone limitar el aumento de la temperatura por debajo de los 2 º C y realizar "esfuerzos para limitar ese aumento a 1,5 º", ha explicado Fabius.
De igual modo, se plantea aportar un mínimo de 100 mil millones de dólares anuales a los países en desarrollo a partir del 2020 para enfrentar el calentamiento global. La cantidad aportada debe ser revisada "a más tardar en 2025".


El ministro de Asuntos Exteriores de Francia, Laurent Fabius (centro), en la Cumbre COP21, celebrada en París (capital francesa). 12 de diciembre de 2015

El proyecto, para un acuerdo global contra el cambio climático que se negocia desde hace dos semanas en la cumbre del clima de París, ha conseguido cerrarse a última hora de la madrugada de este sábado y ha sido entregado a los delegados de los 195 países más la Unión Europea presentes en la cumbre de las Naciones Unidas.
El proyecto tuvo que retrasarse hasta esta jornada debido a la falta de acuerdo entre algunas de las delegaciones que presentaron diferencias en puntos clave, como el financiamiento por parte de países ricos y el compromiso global de la emisión de gases de efecto invernadero.
La situación pudo solventarse tras varias consultas hechas en las últimas horas por parte de los negociadores y los jefes de Estado de varios países como Estados Unidos, China, La India, Francia y Brasil.


Conferencia sobre el clima COP21, celebrada en París, la capital francesa.

De acuerdo con el reciente informe de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), el nivel de concentración de gases de efecto invernadero (el principal causante del cambio climático) en la atmósfera alcanzó un nuevo récord en 2014.
Los científicos han advertido de que si continúa la tendencia actual, el aumento de la temperatura global podría ser de seis grados hacia el año 2100, con efectos devastadores para las zonas costeras, los ecosistemas y las economías de todo el mundo.
myd/ncl/hnb
HISPANTV: http://www.hispantv.com/newsdetail/Sociedad/196817/paris-cop21-fabius-acuerdo-cambio-climatico